El autoconsumo eléctrico va a jugar un papel muy importante en la transición energética hacia un mundo descarbonizado, permitiendo que el consumidor adquiera un papel más relevante en el mercado de la electricidad y ofreciéndole la oportunidad de intervenir en la producción de energía.

Los nuevos contadores inteligentes, desplegados por las empresas distribuidoras de electricidad en todo el país, permiten integrar el autoconsumo en el sistema eléctrico.

Estos nuevos dispositivos posibilitan que el consumidor, en este nuevo rol que le brinda el autoconsumo, actúe en una plataforma de intercambio que le permite comprar y vender energía.

Para facilitar esta función, los contadores inteligentes le permitirán identificar los flujos bidireccionales de electricidad en la red y, de esta forma, poder realizar un mejor control de su autoconsumo.

Pero no es ésta la única ventaja de la que pueden disfrutar ya los consumidores con estos nuevos dispositivos. Los contadores incorporan la posibilidad de que el consumidor acceda a datos importantes de su contrato eléctrico. Esto le va a permitir mejorar su conocimiento y, de esta forma, poder optimizar su factura y reducir su consumo energético. Porque un consumidor informado es un consumidor que ahorra energía.

Las nuevas funcionalidades que ofrecen los contadores inteligentes permiten a los clientes tomar decisiones sobre su consumo, gestionar a distancia su contrato o contratar nuevos servicios de una manera más ágil a partir de la información que se pone a su disposición.

En concreto, permiten conocer al detalle el consumo de energía y el uso de la potencia contratada para:

  • Reducir su factura eléctrica: los consumidores pueden adoptar mejores prácticas de consumo y acceder a planes comerciales más flexibles y personalizados para beneficiarse de las horas en las que la energía es más barata.
  • Optimizar la potencia contratada y ajustarla a sus patrones de consumo.
  • Favorecer el ahorro energético: un aspecto fundamental en el futuro escenario de descarbonización de la economía, en el que la electrificación en la actividad comercial y doméstica aumentará. En este sentido, un consumo inteligente para los nuevos usos eléctricos, como la movilidad eléctrica, facilita el ahorro.

Los contadores inteligentes miden la energía consumida de forma remota, por lo que, la información que reciben es en tiempo real. Esto facilita que el consumidor tenga un control tanto del  consumo como de la facturación actual, eliminando las facturas basadas en las estimaciones.

Y, además, los contadores inteligentes suponen un beneficio común para todos los clientes, al permitir reducir el fraude eléctrico, cuyo coste es soportado por el conjunto de los consumidores.

Para consultar toda esta información, las compañías distribuidoras han puesto a disposición de sus clientes una web y una aplicación móvil gratuita. A través de estas webs o aplicaciones, los  consumidores pueden realizar, de manera cómoda y ágil, las gestiones más habituales -como altas y bajas del suministro, contratación de nuevos servicios, modificaciones de contratos o potencia  contratada, etc.-. Pero también podrán programar alertas ante eventos que el cliente considere útiles – como cortes programados o interrupciones de servicio, entre otros-.

Con un parque de 28 millones de contadores inteligentes, la práctica totalidad de los clientes de España ya disponen de estos nuevos equipos que les ofrecen importantes ventajas frente a los  antiguos.

Una sustitución que se ha realizado sin ningún coste adicional para el cliente y que ha situado a España a la vanguardia en la Unión Europea en su apuesta por esta tecnología. Somos el quinto país europeo en completar este despliegue y el segundo, tras Italia, en volumen de contadores desplegados. En este sentido, el modelo actualmente vigente en España ha sido pionero, es un referente a nivel europeo y cumple con las recomendaciones que realiza la Comisión Europea.

Además, esta apuesta supone un impulso a la economía del país y ha permitido el desarrollo tecnológico de la industria nacional, que se ha posicionado como puntera en este mercado.

En cuanto a la información registrada por los contadores, el modelo español de gestión de datos es también un referente a nivel europeo en eficiencia y cumplimiento de las recomendaciones de la  Comisión Europea.

Todos los datos que generan los nuevos contadores inteligentes son propiedad del cliente y almacenados de manera segura por el distribuidor, quien sólo los facilita al cliente, a la empresa  comercializadora de electricidad y al operador del sistema, de acuerdo a la legislación vigente.

Por supuesto, y siguiendo la actual normativa en protección de datos, nadie puede acceder a estos datos sin consentimiento expreso del cliente.

En conclusión, el modelo de contadores inteligentes y de gestión de los datos que estos proporcionan, tal y como está establecido actualmente, funciona de manera satisfactoria y a un bajo coste para el consumidor. De esta forma y sin necesidad de otros sistemas adicionales, se garantiza a los consumidores la transparencia, la uniformidad de criterios y la agilidad en el tratamiento de los datos, así como su protección y una correcta facturación.

Por Marina Serrano, Presidenta de AELEC